Argel se vio sumida ayer en un profundo estado de conmoción tras un doble atentado con coche bomba atribuido a la organización Al Qaeda para el Magreb Islámico (AQMI), que según el Ministerio del Interior causó al menos 22 muertos y 177 heridos, de los cuales 53 han sido hospitalizados.

Las cifras oficiales contrastan con las que han difundido los medios argelinos y fuentes médicas, que sitúan las víctimas en más de 60 muertos.

"El balance es provisional hasta que las operaciones de búsqueda e identificación estén concluidas", afirmó en una rueda de prensa el ministro del Interior, Yazid Zerhouni, al facilitar el balance oficial de víctimas.

Los coches bomba explotaron con pocos minutos de diferencia y tuvieron como objetivo la Corte Suprema y el Consejo Constitucional, situados uno al lado del otro en el barrio de El Biar, así como la sede del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en el distrito de Hydra.

Zerhouni también afirmó que de momento ningún empleado del ACNUR se encuentra entre las víctimas mortales, aunque tres de ellos -dos senegaleses y una libanesa- figuran entre los heridos.

Horas antes, fuentes de la propia ACNUR habían informado de la muerte de diez de sus empleados en el atentado de Hydra, una cifra que la ONU desde Nueva York redujo a cinco.

El ministro señaló que en el atentado contra los edificios del ACNUR -que fue obra de un suicida al volante de un coche cargado con explosivos- hubo 12 muertos, entre ellos dos policías, así como varios transeúntes y vecinos del barrio.

Una camioneta de explosivos

En el otro ataque en el barrio de El Biar -en el que se utilizó una camioneta llena de explosivos y resultaron alcanzados la Corte Suprema y el Consejo Constitucional- se registraron diez muertos, entre ellos tres extranjeros de origen asiático, informó Zerhouni.

El ministro indicó que "hay una fuerte probabilidad" de que la autoría del atentado sea del grupo terrorista Al Qaeda para el Magred Islámico (AQMI).

Según Zerhouni, el Consejo Constitucional de Argelia era uno de los objetivos de AQMI "desde hacía meses", de acuerdo con las informaciones recogidas tras el interrogatorio realizado por la policía a miembros de esa organización detenidos después del atentado perpetrado el pasado 11 de abril, en el que murieron 30 personas en Argel.

Las imágenes de destrucción difundidas por la televisión estatal argelina causaron estupor entre la población, y poco después de las explosiones las principales arterias de la ciudad aparecían prácticamente desiertas.

No deja de sorprender a la población la audacia de los terroristas, que eligen para sus atentados lugares estrechamente vigilados de la ciudad.

Los barrios de El Biar e Hydra, entre los más elegantes de la capital, albergan numerosas embajadas, oficinas de grandes sociedades occidentales, ministerios y residencias de altos cargos del régimen, por lo que la presencia de las fuerzas de seguridad en sus calles es permanente.