Cristina Fernández asumió ayer la Presidencia de Argentina en una ceremonia celebrada en la sede del Parlamento y en la que participaron nueve jefes de Estado, el príncipe Felipe de España y dirigentes de numerosos países. Fernández, de 54 años, recibió la Presidencia de manos de su esposo, Néstor Kirchner, en un hecho inédito en la historia del país suramericano.

La dirigente peronista juró ante la Asamblea Legislativa "por Dios, la Patria y los Santos Evangelios" el cargo para luego recibir la banda presidencial y el bastón de mando de manos de su marido.

Durante el traspaso de mando, caían papeles desde los palcos del Parlamento, al tiempo que los asistentes aplaudían la toma de posesión de Fernández, que se convirtió en la primera mujer de Argentina en acceder a este cargo a través del voto.

"El honor más grande"

"Vengo a tomar posesión del cargo de presidenta de la República Argentina. Ser presidente es el honor más grande que puede tener un argentino o una argentina", destacó Fernández al iniciar su primer discurso como mandataria.

Ataviada con un vestido color crema y chaqueta de encaje, la flamante jefa de Estado destacó la gestión de Kirchner y consideró que en las elecciones del pasado 28 de octubre, en las que obtuvo el 45,29 por ciento de los votos, ganaron "los proyectos".

"Pueblo y nación en tiempos de globalización siguen más vigentes que nunca y debemos representar los intereses de los argentinos", afirmó Fernández ante los presentes, entre quienes también se encontraban su madre y sus hijos Máximo y Florencia. Más tarde se trasladó en un automóvil a la Casa Rosada, sede del Ejecutivo, donde tomó juramento a los once ministros que integrarán su primer gabinete.

Cristina Fernández expresó la reclamación "irrenunciable e indeclinable" de su país por las Islas Malvinas, y pidió al Reino Unido que acepte negociar la soberanía del archipiélago, por el que ambas naciones libraron una guerra en 1982.

"Hay una situación de enclave colonial aquí, denunciada ante las Naciones Unidas, y es hora de volver a cumplir el mandato de esas mismas Naciones Unidas, de la que todos formamos parte", señaló Fernández. Ante la Asamblea Legislativa, Fernández se refirió al Reino Unido como "país ocupante" de las Malvinas.

Por otra parte, presidenta de Argentina pidió "que Dios ilumine al presidente de la hermana República de Colombia", Alvaro Uribe, para resolver la situación de la franco-colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada en 2002 por la guerrilla de las FARC.

"Dios ilumine al presidente de la hermana y querida Colombia (Alvaro Uribe) para poder alumbrar a una decisión que exige el derecho humanitario internacional sin que esto signifique inmiscuirnos en los asuntos de otro país", añadió.