Gillespie sustituirá en el cargo a Dan Bartlett, quien presentó su dimisión el mes pasado, después de pasar trece años ejerciendo funciones como asesor del presidente.

La partida de Bartlett, uno de los asesores más próximos a Bush, es la última de una serie de destacados funcionarios que dejaron la Administración en los últimos meses, entre ellos la consejera legal de la Casa Blanca, Harriet Myers, o el "número dos" del Consejo de Seguridad Nacional, JD Crouch.

En su lugar han aparecido caras nuevas como el candidato a coordinador de la gestión de la guerra en Irak, el teniente general Douglas Lute, o el nuevo consejero legal, Fred Fielding.

Gillespie, que fue presidente del Partido Republicano entre julio de 2003 y enero de 2005, asumirá el 27 de este mes sus nuevas funciones, que incluyen la colaboración en el diseño de las políticas presidenciales y su difusión.

Durante la primera campaña presidencial de Bush, Gillespie fue uno de sus principales consejeros en materia de comunicación y se convirtió en su portavoz durante el polémico recuento de votos en Florida.

"Sé que va a hacer un buen trabajo", afirmó hoy Bush en una breve ceremonia efectuada en la Casa Blanca para anunciar el nombramiento.

Gillespie, aseguró el presidente, "es una persona experimentada que tiene una excelente capacidad de juicio y es un buen estratega".