Los milicianos de Hamás han entrado en el recinto, y se han apoderado de los vehículos y armas de los efectivos de seguridad de la ANP, que se rindieron ante sus atacantes.

Los testigos relataron que los milicianos entraron en el inmueble al grito de "Alá es el Más Grande" y que están rezando fuera del edificio, en cuyo tejado han colocado la bandera de Hamás.

Alrededor de 50 hombres salieron de la sede de las fuerzas de la Seguridad Preventiva, bastión del movimiento Al Fatah desde que se estableció la ANP en 1994, añadieron.

Para los islamistas, ese complejo ha sido desde entonces símbolo de humillación por parte de sus rivales ya que allí fueron trasladados sus dirigentes y militantes en la segunda mitad de los 90, donde según los fundamentalistas eran "torturados" y "afeitados".