Según las fuentes, desconocidos asaltaron y prendieron fuego hoy a dos mezquitas suníes en la ciudad predominantemente chií de Iskandiriya, 60 kilómetros al sur de la capital.

En estos ataques, un niño y una mujer que vivían en un edificio cercano resultaron heridos.

Según la policía, la mezquita Al Mustafa fue completamente destrozada por la explosión de un artefacto dentro del templo, mientras que la de Al Hudin resultó seriamente dañada.

Por la noche, otros dos templos suníes en esa misma ciudad también fueron atacados, pese a la "fetua" (edicto islámico) que ayer lanzó la máxima autoridad chií del país, el ayatolá Ali Sistani, prohibiendo los actos de venganza por la agresión contra el mausoleo de Samarra.

Mientras, en Mahauil, 80 kilómetros al sur de Bagdad, la mezquita Al Bashir también fue incendiada por desconocidos, que causaron grandes daños en su estructura.

La explosión del santuario de Samarra, que alberga las tumbas de los imames Ali al Hadi y Husein al Askari y en el que fueron derribados dos alminares, ha devuelto el temor a un estallido de la violencia confesional en Irak, por lo que se ha decretado el toque de queda indefinido en Bagdad.