"En los combates entre palestinos en los tres últimos días, las fuerzas militares de Al Fatah y Hamas han practicado ejecuciones sumarias de detenidos, han asesinado a personas no implicadas en las hostilidades y se han enfrentado con armas cerca de los hospitales", asegura HRW en un comunicado difundido en su página web.

Medio centenar de personas han muerto y más de 80 han resultado heridas en Gaza desde que el pasado lunes se recrudecieron los combates entre las dos facciones rivales, que proseguían esta mañana y que mantiene a los palestinos al borde de la guerra civil.

"El asesinato de civiles no implicados en las hostilidades y la muerte malintencionada de detenidos son crímenes de guerra, simple y llanamente", asegura Sara Leah Whitson, directora de HRW para Oriente Medio, en el documento.

Los ataques de Hamas y Al Fatah "constituyen brutales violaciones de los principios humanitarios más fundamentales", explica.

Entre las atrocidades mencionadas por HRW figura el asesinato el pasado domingo de Muhammad Swairki, de 28 años, cocinero de la guardia del presidente palestino, Mahmud Abás, que fue ejecutado por miembros de Hamás que le arrojaron desde lo alto de un edificio de quince plantas con los pies y las manos atadas.

Más tarde, fuerzas de Al Fatah capturaron a Muhammad al Rafati, seguidor de Hamás e imam de una mezquita, que murió de la misma manera, lanzado al vacío desde una torre de viviendas de la ciudad de Gaza.

Además, explica HRW, "fuerzas de Al Fatah y Hamas se han involucrado en combates junto a dos hospitales de la Franja", el de Shifa, en la ciudad de Gaza, atacado con morteros y granadas, y el de Beit Hanun, donde tres miembros de una familia con vínculos con Al Fatah fueron asesinados.

La organización defensora de los derechos humanos, con sede en Nueva York, también acusa a las facciones de "poner en serio peligro" a los periodistas que trabajan en Gaza.

Según HRW, el pasado sábado "palestinos armados de la Yihad Islámica y de la Brigada de los Martires de Al Aqsa, afiliada a Al Fatah, usaron un vehículo con la marca ´TV´ para atacar una posición militar israelí en la frontera con Gaza".

Esos grupos reivindicaron el ataque y aunque negaron haber utilizado un vehículo con distintivos de televisión, fotos tomadas en el lugar durante el incidente "mostraban las letras ´TV´ escritas en rojo en la parte frontal del jeep".

Esa acción "es una seria violación de las leyes de guerra", ya que "los periodistas que no toman parte directa en las hostilidades en zonas de conflicto deben ser considerados civiles", según Whitson.