El presidente de EEUU, George W. Bush, mencionó ayer la posibilidad de que Serbia se integre en la OTAN y la Unión Europea si acepta la independencia de Kosovo, al tiempo que le prometió mejores relaciones con Washington.

El futuro de Kosovo ha dominado la segunda parte de la gira de Bush de ocho días por Europa, que concluyó ayer en Bulgaria, durante la que ha adoptado la estrategia del palo y la zanahoria.

En Albania, Bush envió un mensaje duro, al decir que todo proceso en la ONU debe conducir inexorablemente a la independencia de esa provincia serbia de mayoría albanesa. En Sofía, el presidente tentó a Serbia con futuros beneficios si abandona su oposición total a la secesión.

"Al mismo tiempo que buscamos la independencia de Kosovo, tenemos que dejar claro a Serbia que hay un camino hacia adelante, tal vez dentro de la OTAN, tal vez dentro de la Unión Europea, y definitivamente mejores relaciones con Estados Unidos", afirmo el presidente.

En una rueda de prensa junto al presidente búlgaro, Georgi Parvanov, Bush reiteró que "ahora es el momento de que avance el plan de Ahtisaari". Esa iniciativa, presentada en febrero por el enviado especial de la ONU, el ex presidente de Finlandia Martti Ahtisaari, preve la independencia de esa provincia, inicialmente bajo tutela internacional y en un futuro de manera plena.

El plan está atrancado en la ONU porque Rusia, el aliado de tradicional de Serbia, ha amenazado con vetarlo en el Consejo de Seguridad.

Bush tiene claro cómo se debe resolver el futuro de la provincia sureña de Serbia. "Kosovo debe ser independiente", dijo en un almuerzo que Parvanov ofreció en su honor en el Museo Nacional de Historia, en Sofía.