El presidente afgano, Hamid Karzai, salió ayer ileso de un ataque con dos obuses que impactaron en un área cercana a donde se encontraba, en una espiral de violencia que se ha recrudecido en las últimas 24 horas en el país con la muerte de al menos 60 personas, la mayoría de ellas talibanes.

Karzai celebraba un acto público ante unos mil espectadores en la provincia de Ghazni, en el centro de Afganistán, cuando dos obuses impactaron en una zona abierta cercana al palacio donde estaba.

El presidente afgano continuó su discurso sin interrupciones y al concluir el acto se trasladó a Kabul, según el gobernador de Ghazni, Mehrajudin Patan.