En una rueda de prensa en el Museo Arqueológico de Sofía, Bush reiteró que "Estados Unidos cree que Kosovo debería ser independiente". Flanqueado por el presidente búlgaro, Georgi Parvanov, Bush también se refirió al caso de las cinco enfermeras búlgaras condenadas a muerte en Libia por ser consideradas culpables de contagiar con el virus del sida a más de 400 niños de ese país del Norte de África.

Bush le comunicó a Parvanov el apoyo "enérgico" de Estados Unidos a su liberación.

"Deberían ser puestas en libertad", dijo Bush, quien prometió que EEUU realizará la petición directamente a las autoridades libias.

"Queremos enviar mensajes al Gobierno libio de que esperamos la liberación de las enfermeras", señaló el presidente de EEUU.

Parvanov agradeció ese respaldo y reiteró el llamamiento de su país a Libia para que libere a las enfermeras.

Bulgaria achaca el contagio de sida a las malas condiciones higiénicas del hospital en donde trabajaban y descarta cualquier acción intencionada por parte de ellas.

Sobre Kosovo, Bush reiteró que "ahora es el momento de que avance el plan de Ahtisaari".

Ese plan, presentado en febrero por el enviado especial de la ONU, el ex presidente de Finlandia Martti Ahtisaari, prevé la independencia de esa provincia serbia de mayoría albanesa, inicialmente bajo tutela internacional y en un futuro de manera plena.

A ello se opone Serbia, con el apoyo de Rusia, que ha amenazado usar su poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para bloquear el plan.

Bush quiso hoy tentar al Gobierno de Belgrado para que acepte la escisión de su provincia sureña.

"Al mismo tiempo que buscamos la independencia de Kosovo, tenemos que dejar claro a Serbia que hay un camino hacia adelante, tal vez dentro de la OTAN, tal vez dentro de la Unión Europea, y definitivamente mejores relaciones con Estados Unidos", dijo el presidente.

Bush termina hoy una gira de ocho días por Europa, dominada por las tensiones con Rusia respecto a Kosovo y al escudo antimisiles que EEUU pretende desplegar en la República Checa y Polonia.

Durante la cumbre del G8 en Alemania, la semana pasada, Putin le propuso crear un sistema conjunto de defensa antimisiles que no contaría con instalaciones en Europa del Este, sino que usaría un radar existente en Azerbaiyán.

Hoy Bush calificó esa propuesta como "interesante" y "una buena idea", pero recalcó que expertos de ambos países deberán determinan si es "factible".