Brown, que llegó hoy a la capital iraquí en una visita sorpresa hizo estas declaraciones en una rueda de prensa ofrecida después de reunirse con el jefe del gobierno iraquí, Nuri al Maliki.

"Aunque Tony Blair actuó con buena intención, se cometieron errores. Considero que es importante que aprendamos la lección para que podamos centrarnos en trabajar por el futuro", afirmó Brown.

El ministro agregó que este viaje es una visita de "evaluación y que se trata de una primera toma de contacto con la realidad iraquí".

En opinión del político británico, la cuestión más importante en Irak es "ayudar al pueblo iraquí, ya que no se trata simplemente de mantener su seguridad, sino de construir su democracia, otorgarle prosperidad y progreso. El pueblo iraquí es capaz de lograrlo".

Por su parte, Nuri al Maliki trasladó a Brown su intención de continuar con el entendimiento y la cooperación entre Irak y Reino Unido.

"Tenemos mucho interés en conocer los mecanismos de cooperación y la política que el próximo primer ministro seguirá respecto a Irak.

Hemos encontrado mucha comprensión en Brown, más de la que nosotros esperábamos", añadió Maliki.

En ese sentido, el jefe del gobierno iraquí aseguró que el entendimiento mutuo fortalecerá la continuidad de la cooperación entre ambos países.

Esta es la primera visita que Brown realiza a Irak desde que se anunciara que iba a suceder a Tony Blair en la presidencia del gobierno británico y al frente del partido laborista.

El Reino Unido mantiene alrededor de 7.100 soldados desplegados en Irak, aunque ese contingente se reducirá a 5.000 antes de que acabe el año.

La mayoría de esos soldados están destacados en el sur del país y con su cuartel general en la ciudad de Basora, situada 550 kilómetros al sur de Bagdad.