"Es imprescindible congelar el despliegue del sistema antimisiles durante el período de estudio y negociaciones. Proponemos a EEUU llevar a cabo un análisis conjunto y profesional para esclarecer este asunto y encontrar una postura consensuada", señaló.

Lavrov insistió en que la oferta rusa a EEUU de emplear juntos un radar que Rusia alquila a Azerbaiyán permite que Washington renuncie a emplazar un radar propio en la República Checa y diez cohetes interceptores en Polonia para frustrar un eventual ataque de Irán.

Al tiempo, el ministro ruso se mostró "sorprendido" de que la oferta rusa sobre el empleo conjunto del radar azerbaiyano de Gabalá se haya interpretado en Occidente como el reconocimiento por Moscú de que Irán realmente es una amenaza, pues el Kremlin sostiene que el escudo de EEUU está dirigido contra Rusia y amenaza su seguridad.

Agregó que Moscú propone a todos los países interesados sumarse a Rusia y EEUU para llevar a cabo un análisis conjunto multilateral de las amenazas estratégicas que pueden surgir en el mundo de aquí a 2020, según la agencia Interfax.

EEUU calificó de "interesante" la propuesta que el presidente ruso, Vladímir Putin, hizo durante la cumbre del G-8 a su colega estadounidense, George W. Bush, y aceptó estudiarla, pero indicó que no renuncia al despliegue de su escudo en Europa del este.

Putin dijo ayer que la aceptación de su propuesta por EEUU permitiría a Moscú no apuntar sus misiles a Europa como había amenazado, pero subrayó que Rusia en todo caso seguirá creando nuevos sistemas de armas capaces de perforar el escudo estadounidense.

Putin y Bush tienen previsto continuar las consultas durante la visita que el líder ruso hará a EEUU el 1 y 2 de julio, y Moscú ya expresó la esperanza de que los expertos consigan presentar "propuestas concretas" para esa cumbre.

La iniciativa de Putin ha atenuado las tensiones entre Moscú y Washington, pero algunos expertos han puesto en duda la utilidad del radar de Gabalá para la defensa estratégica de los ataques con misiles.

El de Gabalá es un radar de alerta temprana sobre ataques con misiles, es decir un sistema pasivo de detección y seguimiento que es incapaz de guiar al blanco los cohetes interceptores destinados para abatir los misiles balísticos.