La canciller alemana, Angela Merkel, mostró ayer su satisfacción por el desarrollo de la cumbre y afirmó que el futuro de la conflictiva región de Kosovo fue el único tema sobre el que no se alcanzó un consenso.

Durante la rueda de prensa final, Merkel subrayó el acuerdo alcanzado para hacer frente al cambio climático con el compromiso de dejar en manos de la ONU el proceso para lograr la reducción en un 50 por ciento de las emisiones contaminantes hasta 2050.

Subrayó el inicio del llamado "Proceso de Heiligendamm", por el que las cinco naciones emergentes mas importantes -China, India, Brasil, México y Sudáfrica- y el G8 institucionalizan a partir de ahora un contacto permanente.

Merkel precisó que no es partidaria de aumentar el número de miembros del G8, formado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia, y comentó que "cuando se habla del clima no hay muchos deseos de pertenecer" a dicho grupo.

Cohetes antimisiles

El presidente ruso, Vladimir Putin, propuso ayer colocar cohetes antimisiles en Irak, Turquía e incluso en el mar, dentro de un sistema conjunto con EEUU para afrontar una hipotética amenaza de Irán.

Si se acepta su propuesta, Putin dijo que Washington no debería basar su sistema defensivo en países de Europa central y oriental y Rusia no apuntaría sus misiles hacia países europeos.

"Los antimisiles podrían instalarse en el sur, en territorio de países aliados de EEUU en la OTAN, como Turquía, o bien en Irak, o en plataformas móviles o en buques en el mar", afirmó Putin.