La organización ecologista Greenpeace expresó ayer su "profunda decepción" por el acuerdo sobre cambio climático alcanzado en la ciudad alemana de Heiligendamm por los jefes del G8. "Es un acuerdo ridículo, es menos que poco", afirmó el experto en Clima de Greenpeace Julius Feddern, después de que se anunciara que los líderes del G8 decidieron luchar contra el cambio climático impulsando un acuerdo al amparo de la ONU que prevea reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero en 2050.

El responsable para Alemania de la organización ecologista NABU, Leif Miller, se manifestó en términos similares y dijo que el acuerdo "es insuficiente" y "no se ajusta en absoluto a las demandas de la comunidad internacional". Feddern y Miller coincidieron en que, más que un acuerdo, lo que ayer ofreció el G8 al mundo es una declaración política vacía de contenido y en ningún caso vinculante.

"Lo único que han hecho ha sido posponer el problema", criticó el experto de Greenpeace, que echó en falta una referencia al año que el G8 pretende tomar como referencia para aplicar esa reducción del 50 por ciento.