La policía italiana detuvo ayer en la región norteña de Lombardía a nueve tunecinos presuntamente relacionados con el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC). Sobre los detenidos recaen las acusaciones de asociación para delinquir, terrorismo, receptación de documentos falsos, tráfico de estupefacientes y favorecimiento de la inmigración clandestina.

Los investigadores afirman que la célula financiaba y daba apoyó logístico a miembros relacionados con el terrorismo islámico, que habían cometido recientes atentados en Túnez y Argelia. La operación policial, "Rakno Sadess", se ha realizado después de las declaraciones del tunecino Tlili Lazar.