Cuatro manifestantes antiglobalización recibieron condenas de entre seis y 10 meses de cárcel por un tribunal de Rostock, por haber participado en los disturbios durante la marcha del sábado. Todos fueron juzgados por la vía rápida. Dos de ellos son españoles, de 20 y 21 años, y fueron sentenciados a penas de nueve y diez meses de prisión, respectivamente, por haber arrojado piedras contra policías.