La presidencia alemana de turno del Grupo de los Ocho (G8) se mostró ayer, martes, convencida de que la disputa de Rusia con Estados Unidos por los planes de instalar elementos del escudo antimisiles norteamericano en Europa del Este no ensombrecerá la cumbre que comienza hoy en Heiligendamm.

La cumbre de los líderes de los siete países más industrializados del mundo y Rusia se celebra en medio del clima enrarecido por las diferencias entre sus miembros en varias cuestiones.

El asesor de la canciller alemana Angela Merkel para la cumbre del G8, Bernd Pfaffenbach, aseguró que no tiene miedo "en absoluto" de que estos temas controvertidos ensombrezcan la cumbre, aunque dijo que "siempre puede haber sorpresas".

Cuestiones polémicas como los planes de EEUU de desplegar una base de misiles en Polonia y un radar en la República Checa para afrontar hipotéticas amenazas por parte de países como Irán y Corea del Norte están, en principio, fuera de la agenda de la cumbre del G8.

El viernes está previsto que los líderes del G8 se reúnan en Heiligendamm con sus homólogos de las cinco naciones emergentes más importantes del planeta (China, India, México, Brasil y Sudáfrica), el llamado G5.

Las mismas fuentes descartaron, sin embargo, que en Heiligendamm se anuncie la ampliación del club de los más poderosos del planeta a China y la India como propone Rusia para reflejar mejor las realidades del nuevo milenio.