Diez personas resultaron heridas de carácter leve a causa de la explosión que ayer sacudió el este de Beirut, según fuentes militares libanesas.

Las fuentes confirmaron que se trató de una bomba colocada en los bajos de un autobús aparcado, que estalló en torno a las 21.00, hora local, (19.00 GMT) en la zona conocida como Abdelmasihi, dentro del barrio industrial de Sad al Bauchrieh, en la periferia este de la ciudad.

Las cadenas de televisión mostraron las primeras imágenes con numerosos vehículos destruidos -además del autobús, que parece totalmente calcinado-, abundantes daños materiales en los escaparates y plantas bajas de los edificios, lo que da una idea de la magnitud de la explosión.

Pese a que en un principio se dijo que el autobús estaba circulando, luego se reveló que se encontraba aparcado, incluso sin conductor y que los heridos son todos transeúntes o habitantes de las viviendas cercanas.

Esta explosión se produce en un momento de máxima tensión en el Líbano, especialmente en el norte, donde el ejército tiene cercado desde hace dos semanas el campo de refugiados palestino de Nahar al Bared, en Trípoli, e intenta desalojar al grupo extremista suní Fatah al Islam, atrincherado en sus callejuelas.