Después de 40 años de ocupación israelí de Cisjordania, el palestino Yakub Ibrahim, de 60 años, ya no cree en que algún día se alcance una solución de paz en la mesa de las negociaciones. Al igual que otros muchos palestinos, Ibrahim, un hombre de negocios que vive en Ramala, está convencido de que las dos partes en conflicto, cuya fuerza es tan disímil, no pueden llegar a un acuerdo.

Cuando tenía 20 años, Ibrahim no creía que posiblemente tuviese que pasar el resto de su vida bajo ocupación israelí. Hace 40 años, Ibrahim vivía en Jericó. En los días previos al comienzo de la guerra veía algunos aviones militares israelíes en el cielo, "nada más". Durante toda su juventud, Cisjordania estaba bajo control de Jordania, hasta el 5 de junio, cuando comenzó la llamada Guerra de los Seis días, de la que hoy se cumple su cuarenta aniversario, que cambiaría decisivamente el mapa político de Cercano Oriente.

Las tensiones habían aumentado progresivamente en las semanas anteriores a la guerra. Egipto había cerrado a los barcos israelíes el estrecho de Tirán, por el que Israel tenía acceso al Mar Rojo.

Israel inició los enfrentamientos alegando que de esta manera había prevenido ataques por parte de Egipto y Siria. En la mañana del primer día de la guerra Israel destrozó la Fuerza Aérea egipcia, logrando así su total hegemonía en el aire. Al final del segundo día, ya había forzado la retirada de las Fuerzas Armadas de Egipto y Jordania. El tercero, Israel se hizo con el control de Cisjordania y Jerusalén Este. Después, las tropas israelíes se dirigieron a los Altos del Golán, que pertenecían a Siria, territorio que fue conquistado tras enconados combates y que más tarde fue anexionado a Israel.

Mientras tanto, la propaganda árabe difundida desde Egipto y Siria daba cuenta de una victoria tras otra. La radio hizo creer a los palestinos que Israel sería arrollado por las tropas árabes. "Sin embargo, delante de nuestra casa pasaban primero cientos, luego miles de refugiados palestinos hacia Jordania", recuerda Ibrahim. Después siguieron soldados jordanos que estaban huyendo y cambiaron sus uniformes por ropa civil. Finalmente también huyeron Ibrahim y su familia. A los primeros soldados israelíes los vio meses después cuando regresaba, en el puente de Allenby, el paso en la frontera con Jordania. Para los palestinos, la derrota de los ejércitos árabes a manos de las tropas israelíes, numéricamente más débiles pero mejor formadas y mejor equipadas, fue un duro golpe que todavía recuerdan.