El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, criticó ayer de nuevo al Estado de Israel, al que califica de "entidad sionista", y consideró que "ha comenzado la cuenta atrás para su desaparición".

Ahmadineyad elogió al mismo tiempo a los "pueblos de Líbano y Palestina", en alusión sobre todo a los grupos radicales, como Hamas y Hizbulá, que EEUU e Israel consideran como organizaciones terroristas, mientras que para Irán son "movimientos de resistencia contra la ocupación" israelí.

"Hemos visto cómo el pueblo libanés ha conseguido acabar con la hegemonía de la entidad sionista, y cómo ha comenzado la cuenta atrás para la desaparición de esta entidad", dijo el mandatario iraní en declaraciones transmitidas por la agencia IRNA.

"Seremos testigos, Dios quiera, de la desaparición de la entidad sionista corrupta y ocupante en el futuro próximo", insistió.

Esta es la segunda declaración de Ahmadineyad contra Israel desde que advirtió hace dos semanas de que "los pueblos de la zona arrancarán de raíz la entidad sionista" si vuelve a atacar el Líbano, "como lo hizo el pasado verano".

Irán no reconoce el Estado de Israel y es considerado el principal apoyo a varias organizaciones radicales palestinas y libanesas.

Desde que fue elegido presidente de Irán, en 2005, Ahmadineyad se convirtió en el líder iraní más crítico de Israel, con sus dudas sobre el holocausto judío y sus declaraciones sobre la necesidad de que el Estado judío sea "borrado del mapa".

Rechazo a Bush

En otro orden de cosas, Irán rechazó ayer una petición del presidente de EEUU, George W. Bush, de liberar a varios ciudadanos iraníes-estadounidenses detenidos en la República Islámica, algunos de ellos acusados de espionaje.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Mohamad Ali Hoseini, consideró que las declaraciones de Bush al respecto son "flagrante injerencia en los asuntos internos de Irán", y reiteró que los detenidos son ciudadanos iraníes.

Se trata de los iraníes-estadounidenses Ali Shakeri, empresario; Parnaz Azima, periodista; Haleh Esfandiari, una académica, y Kian Taybajsh, sociólogo, estos dos últimos acusados de "perjudicar la seguridad del Estado a través de actividades de informaciones y de espionaje para los extranjeros".

Bush ha expresado su "enérgica condena" a la detención de esas personas y pidió su liberación "inmediata e incondicional", según dijo el pasado viernes su Consejero de Seguridad Nacional, Stephen Hadley. El presidente de EEUU también defendió a los detenidos y afirmó que "su presencia en Irán sea para visitar a sus padres o para desarrollar tareas humanitarias, no representa ninguna amenaza" para el régimen iraní, aseguró.