Las autoridades estadounidenses han acusado a tres ciudadanos de Guyana y otro de Trinidad y Tobago de conspiración para atentar contra la red de conductos de gasolina del aeropuerto Kennedy (JFK), de Nueva York.

Según informó ayer Mark Mershon, del FBI, los detenidos constituían una "célula terrorista de extremistas musulmanes muy persistente" que llevaba desde enero de 2006 reuniendo fotografías y vídeos para llevar a cabo el atentado, que se encontraba en su "fase inicial". La fiscal del distrito Este de Nueva York, Roslynn Mauskopf, indicó que se trata de uno de los "complots más escalofriantes que se pueda imaginar" y comentó que en todo este tiempo de investigación "nunca ha estado en peligro la seguridad aérea ni la de los pasajeros". Mershon no vinculó a los acusados con Al Qaeda y dijo que el FBI considera "que esta amenaza ha quedado completamente erradicada".

Mark Mershon, explicó que se busca a una cuarta persona, Abdel Nur, también natural de Guyana, "que podría haber huido a Trinidad y Tobago". Los otros tres detenidos son Rusell Defreitas, un ciudadano estadounidense, nacido en Guyana y detenido en Brooklyn que era un antiguo trabajador del aeropuerto; así como el ex alcalde y antiguo parlamentario de Guyana Abdul Kadir, y Kareem Ibrahim, ciudadano de Trinidad y Tobago.