El caso de Betancourt, que fue secuestrada en 2002, cuando era candidata presidencial del Partido Verde para las elecciones de ese mismo año, se agitó hoy con unas declaraciones de la senadora opositora Piedad Córdoba, quien dijo que la liberación puede darse si el gobierno suelta de las cárceles a centenares de guerrilleros.

Córdoba dijo a periodistas en Medellín que la liberación de Betancourt, de su compañera para la Vicepresidencia, Clara Rojas, y del hijo de ésta, nacido hace tres años en cautiverio, y cuyo padre es un guerrillero, sería inminente y un "gesto de buena voluntad" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La senadora matizó posteriormente en declaraciones a Efe que la liberación podrá ser posible tras la excarcelación masiva de presos de las FARC que el gobierno espera hacer a más tardar el 7 de junio próximo, a lo que se oponen algunos de los propios beneficiados con la medida.

Córdoba explicó que hay un instrumento legal, llamado Ley de Orden Público, que permitirá al gobierno del presidente Álvaro Uribe superar la crisis de los 56 rehenes que las FARC buscan canjear por centenares de guerrilleros detenidos.

Esa norma "le daría posibilidades al gobierno para liberar tanto a guerrilleros de las FARC, como del ELN (Ejército de Liberación Nacional), y negociar la excarcelación de ´Simón Trinidad´ y ´Sonia´ (rebeldes extraditados a Estados Unidos)", precisó.

La senadora, acérrima opositora a Uribe, agregó que todo ello debe llevar a la apertura de una zona desmilitarizada "para recibir a Ingrid Betancourt y demás secuestrados", entre ellos los estadounidenses Keith Stansell, Thomas Howes y Marc Gonsalves, cautivos desde 2003.

"Nos parece viable el acuerdo humanitario", ratificó Córdoba.

Tras las declaraciones de la senadora, allegados de Betancourt, quien también tiene nacionalidad francesa y se ha convertido en un símbolo del drama de los rehenes en Colombia, aseguraron en París que no tienen información que haga pensar en la inminente liberación de la política.

Fabrice Delloye, su ex marido y padre de sus dos hijos, dijo a Efe que no tiene ninguna información en este sentido.

"No veo de qué forma la liberación de Ingrid podría ser inminente mientras no tengamos elementos más concluyentes", señaló.

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, afirmó en Madrid, donde estuvo de visita, que "siguen las discusiones" para lograr la liberación de Betancourt, pero advirtió de que se trata de un asunto "muy complicado, muy sensible".

Al ser preguntado sobre el asunto en una conferencia de prensa, Sarkozy recordó que hay otros secuestrados y destacó que "es un tema muy complejo y no hay que cometer errores".

"La situación va progresando. No es fácil, pero ya estamos hablando. Creánme, ya sólo esto es una gran noticia", afirmó.

"Es difícil ahora que estamos discutiendo hablar más del tema.

Está la vida de esta mujer en juego", agregó Sarkozy, quien dijo que ha conversado varias veces por teléfono con Uribe.

Por su parte el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, señaló que "España está a disposición de Francia, en la medida en que pueda contribuir o colaborar. Ya lo hemos venido haciendo en los últimos años para intentar la liberación de Ingrid Betancourt".

Mientras tanto, Yolanda Pulecio, madre de Betancourt, aseguró en Buenos Aires, donde hoy se entrevistó con el ministro de Relaciones Exteriores argentino, Jorge Taiana, que el apoyo del gobierno de ese país le ha dado "fuerzas" para seguir luchando por la liberación de su hija.

En Washington, el gobierno de Estados Unidos dijo que no ha recibido petición alguna para devolver a Colombia a "Simón Trinidad" y "Sonia" a cambio de la supuesta liberación de los rehenes en poder de las FARC.

Un portavoz del Departamento de Estado, que pidió el anonimato, dijo a Efe que tiene entendido "que el Gobierno de Estados Unidos no ha recibido ninguna solicitud" respecto a los dos guerrilleros, cuyos casos se ventilan en una corte federal en Washington.