Siria cede a las presiones de la ONU y anuncia que ha formado un Comité Especial para investigar la posible implicación de elementos sirios en el asesinato, en febrero pasado, del ex primer ministro libanés Rafic Hariri.

El citado comité colaborará con la investigación en curso que realiza para la ONU el fiscal alemán, Detlev Mehlis, quien ya ha presentado un informe preliminar en el que vincula a los servicios secretos sirios y a las fuerzas de Seguridad libanesas en el magnicidio.

"El comité judicial estará integrado por la Fiscalía General del Estado, miembros de la Fiscalía Militar y un juez nombrado por el Ministerio de Justicia", se explica en el decreto presidencial publicado por la agencia oficial de noticias Sana.

"El comité investigará a cualquier ciudadano sirio, sea civil o militar, en colaboración con la investigación internacional, las autoridades judiciales libanesas y cualquiera que este ligado con las pesquisas", se indica.

Tras la presentación del informe Mehlis, el pasado 20 de octubre, se han multiplicado los llamamientos a Siria, incluso en el mundo árabe, para que colabore con la ONU.

El asesinato de Hariri, que murió en un atentado el pasado 14 de febrero junto a otras 20 personas, desató una enorme presión internacional que obligó al régimen de Damasco a retirar las tropas que, desde 1976, tenía destacas en el Líbano, país sobre el que ejercía un poder tácito.

El ex primer ministro libanés murió en un ataque con coche bomba, perpetrado apenas seis meses después de que abandonara la jefatura de Gobierno tras un enfrentamiento con Siria.

El atentado fue reivindicado por la "Organización de la Victoria y la Yihad (Guerra Santa) en los países del Sham" - Siria, Líbano, Jordania y Palestina, que afirmó que cometió el ataque para castigar a Hariri por su apoyo al régimen saudí, que emprendió una campaña contra Al Qaeda.