La Alianza Unida Iraquí, bloque que agrupa a los principales partidos chiis de Irak y domina el Parlamento, ha sufrido la primera fractura, pese a que el jueves anunció haber renovado su coalición de cara a las elecciones de diciembre.

Ali al Dabagh, uno de sus miembros de la alianza, anunció ayer en televisión que ha decidido abandonar y formar su propio grupo, denominado "Kaafat" -los cualificados- con el que pretende concurrir a los referidos comicios.

"Espero que esta nueva formación pueda atraer a muchos fieles", dijo Al-Dabagh a la cadena de televisión Al Yazira. El político no aclaró, sin embargo, cuáles fueron las razones que le llevaron a abandonar la gran coalición chií.

Fuentes cercanas a la alianza indicaron, no obstante, que el desencuentro se debe a la falta de acuerdo de la sección que lidera Al Dabah con el resto de los líderes chiis sobre el número de escaños que en el próximo Parlamento le corresponderán a sus seguidores.

Otras fuentes citadas por Al Yazira revelaron la posibilidad de que uno de los pesos pesados de la Alianza, el controvertido Ahmad Chalabi, también esté preparándose para romper.