La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, felicitó ayer al pueblo iraquí "por haber avanzado otro paso hacia la democracia" con el anuncio oficial de la aprobación de la nueva constitución iraquí a pesar de que dos provincias de mayoría suní han rechazado ampliamente el texto.

Rice minimizó que en la provincia de Anbar -de mayoría suní y donde se concentra la oposición armada a la presencia militar estadounidense y al Gobierno central iraquí-, el 96 por ciento de la población rechazó la nueva Constitución.

"No es contrario a la democracia votar no. Los suníes han ejercido su derecho al voto", afirmó Rice para añadir a continuación que espera que "ahora que el referendo ha terminado, los líderes de Irak, cualquiera que sea su afiliación, trabajarán para mejorar la constitución".

Por su parte, el ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, se felicitó por la aprobación del texto constitucional, que calificó como "un paso importante" hacia la democratización y estabilidad de Irak.

"El pueblo iraquí ha mostrado una vez más su determinación para desafiar a los terroristas y tomar parte en el proceso democrático", afirmó Straw en un comunicado oficial difundido en Londres.