La red terrorista internacional Al Qaeda relegó ayer su hostilidad hacia el régimen del presidente paquistaní, general Pervez Musarraf, e instó a los musulmanes a ayudar a los damnificados por el terremoto en el norte de Pakistán.

En un vídeo divulgado por la televisión Al Yazira, el presunto número dos de la organización, el doctor egipcio Ayman al Zawahri, conminó a todos los seguidores del Islam a ser solidarios con un pueblo que ha sufrido la mayor hecatombe de su historia reciente.

"Insto a todos los musulmanes y en especial a las organizaciones de caridad a viajar a Pakistán y asistir a las víctimas" del seísmo que el pasado 8 de octubre devastó la Cachemira paquistaní, afirmó Al Zawahri.

El movimiento tectónico, que alcanzó una intensidad de 7,6 grados en la escala abierta de Ritcher, ha segado la vida de más de 50.000 personas y causado heridas a más de 75.000. Una nueva sacudida de 5,9 grados volvió ayer a asustar a la población.

"Todos sabemos que el régimen del presidente Musharraf es un agente de Estados Unidos, pero a pesar de ello, pido a todos los musulmanes que corran a ayudar a sus hermanos en Pakistán", agregó.

Al Zawahri animó en particular a las organizaciones caritativas musulmanas, consideradas por la Administración norteamericana el vehículo que propaga por todo el mundo la ideología extremista islámica. "Todos sabemos (también) que Estados Unidos se opone a las actividades de las organizaciones caritativas musulmanas", subrayó Al Zawahri.

Uno de los primeros grupos en llegar a la ciudad de Muzaffarabad, la más populosa y afectada por la tragedia, fue el partido islamista Yamat ud-Dawa, considerado una organización terrorista por el Gobierno paquistaní. Un colectivo de doctores y voluntarios, a los que se vincula con la red de Bin Laden, ofrecían desde el primer día refugio y asistencia médica a los heridos en un precario campamento levantado a escasos metros de la orilla del río Yelum, a su paso por la capital de la Cachemira paquistaní.