La implicación de altos funcionarios sirios y libaneses en la muerte del ex primer ministro libanés Rafic Hariri ha aumentado la posibilidad de que la ONU imponga sanciones a Damasco, como ya han solicitado varios países.

Dos grandes potencias, Estados Unidos y Gran Bretaña, se han mostrado partidarias de que el Consejo de Seguridad, del que son miembros permanentes, considere la posibilidad de actuar contra Siria mediante sanciones.

Además, Estados Unidos y Francia trabajan en sendos proyectos de resolución que podrían contemplar esta medida, pese a las reticencias iniciales de Rusia, un tradicional aliado de Siria, que podría vetar cualquier medida que se intente aprobar.

El desencadenante de esta situación ha sido la difusión del informe encargado por la ONU a un equipo de investigadores sobre los implicados en el atentado del 14 de febrero, que costó la vida a Hariri y a otras veinte personas en Beirut.

Pese a la polémica por la eliminación, a última hora, de los nombres de varios presuntos implicados, el informe deja claro que en el complot participaron varios altos funcionarios sirios y libaneses.

El informe previo

En un informe previo, que se filtró a la prensa, aparecían varios familiares del presidente sirio, Bashar al Asad, como su hermano Maher al Asad, su cuñado y actual jefe de la inteligencia, Asaf Shawkaf, así como los ex jefes de la seguridad y servicios sirios, Hasan Jalil y Bahat Suleiman.

El autor del texto, el fiscal alemán Detlev Melhis, se responsabilizó de la eliminación de estos nombres, que se debió a la "presunción de inocencia", pues no había suficientes indicios como para incluirnos.

No obstante, el documento tuvo una gran impacto en el Gobierno de Estados Unidos, uno de los más críticos con el régimen de Damasco. Nada mas conocer su contenido, el presidente Bush pidió a la ONU la convocatoria de una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad.

El ministro de Exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw, aseguró, en la BBC, que el Consejo de Seguridad debería considerar la posibilidad de imponer sanciones a Siria, a la luz del contenido del informe. Straw instó a Damasco a dejar de interferir en la política interna de su pequeño país vecino y lo debe de hacer de una manera "radical".

Los miembros del Consejo de Seguridad tendrán ocasión de dar a conocer sus posiciones el martes, en la sesión convocada para conocer el contenido del informe de mano del fiscal Mehlis.