Los Embajadores de la Alianza Atlántica acordaron el envío de un batallón de unos 1.000 ingenieros -entre ellos 300 españoles- de la Fuerza de Respuesta Rápida a Pakistán para colaborar en las labores de reconstrucción de la zona devastada por el terremoto.

Al lugar se trasladará también una unidad médica internacional móvil, para ayudar a los hospitales ya instalados sobre el terreno y un cuartel general móvil, con la intención de colaborar con Naciones Unidas en los trabajos de planificación y logística, en el marco de la segunda fase del plan de ayuda aprobado por la Alianza poco después del seísmo.

A ello podrían añadirse más helicópteros que se sumarán a los 40 que ya están en la zona. El secretario general de la Alianza, Jaap de Hoop Scheffer, considera que se ha puesto en marcha la mayor operación estratégica para ayudar a Pakistán y que se trata de algo "sin precedentes en la historia de la OTAN".

Poco después de la catástrofe la Alianza puso en marcha un puente aéreo creado para hacer llegar la ayuda humanitaria. Ayer mismo estaba prevista la llegada de dos aviones C130 con unas 25 toneladas de material. Están además planeados otros 12 vuelos de otros tantos aviones C17. La previsión de la OTAN es hacer llegar al país más de 1.000 toneladas de material.