El juicio a Sadam puede despertar simpatías en el mundo árabe por un hombre que, aun despojado de todo su poder, es visto como uno de los pocos líderes árabes que planta cara a los designios de Estados Unidos. Según los observadores, el juicio tendrá además otra lectura en los gobiernos que dominan el mundo árabe: que también a los regímenes despóticos y dictadores les llega el final.

Fathi Hueidi, uno de los más destacados pensadores del ala liberal del islamismo, afirma que l el mundo árabe no da ninguna credibilidad a un juicio en el que el tribunal y los jueces han sido creados por las autoridades de ocupación.

"Los pueblos árabes están hartos de la política norteamericana. Este odio ha llegado a su cima por las atrocidades cometidas por sus tropas en Irak, y ha llevado a la gente a sentir piedad por Sadam", dijo Hueidi. El abogado Adel Basuni añade: "El juicio a Sadam, pese a su negro historial, no hará más que hacerle ganar simpatías entre el pueblo llano".