El Ministerio de Exteriores chino advirtió ayer que las visitas el lunes y ayer de políticos japoneses al polémico santuario Yasukuni "tendrán muy graves consecuencias" en las relaciones entre ambos países.

"El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, deberá asumir las muy graves consecuencias políticas de sus actos en las relaciones bilaterales", declaró Kong Quan, portavoz de Exteriores chino.

Sin especificar cuál sería la naturaleza de esas medidas, Kong criticó con dureza la visita del primer ministro nipón al santuario, aunque en esta ocasión Koizumi vistió de forma más informal e intentó darle un aire "privado".

"China se opone a la visita de cualquier político japonés, especialmente el primer ministro, al santuario Yasukuni, no importa en qué capacidad ni de qué modo", clamó Kong.