El presidente de Rusia, Vládimir Putin, exigió eliminar a todos los guerrilleros, presuntos integristas islámicos, que sigan oponiendo resistencia en la ciudad de Nálchik, que fue blanco de un ataque simultáneo de varios grupos. En una reunión con el viceministro del Interior, Aleksandr Chekalin, quien le informó del desarrollo de la situación en la capital de la república caucásica rusa de Kabardino-Balkaria, Putin ordenó "aniquilar a todos los que opongan resistencia".

"El presidente ha ordenado que ningún guerrillero consiga salir de la ciudad y que todos los que opongan resistencia con las armas en la mano sean aniquilados", dijo Chekalin al salir del despacho de Putin y aseguró por su parte que "la orden del presidente será cumplida".

El representante de Putin en el Sur de Rusia, Dmitri Kozak, quien se encuentra en el lugar de los acontecimientos, explicó que en la ciudad sólo quedan dos focos de resistencia, el principal de los cuales está en la Tercera Comisaría Policial, donde los atacantes han tomado a varios rehenes.

En su informe al presidente, el viceministro comunicó que medio centenar de los guerrilleros que atacaron la ciudad de Nálchik fueron abatidos por las fuerzas gubernamentales. En total, indicó, en los combates participaron "al menos 80 bandidos". Con anterioridad, diversas fuentes oficiales estimaron el número de atacantes entre 60 y hasta 600. Al mediodía, Chekalin aseguró a Putin que han sido desbloqueados todos los edificios que habían sido atacados y sólo queda una treitena de guerrilleros atrincherados en una comisería.