El canciller socialdemócrata alemán, Gerhard Schröder, descartó ayer "definitivamente" la posibilidad de asumir un puesto de ministro en el próximo gobierno de gran coalición encabezado por la democristiana Angela Merkel. "No perteneceré al próximo gobierno alemán. Definitivamente no", dijo Schröder durante un congreso del sindicato del sector químico IG BCE en Hannover, en medio del aplauso de los delegados.

Schröder, de 61 años, ya había anunciado el martes indirectamente que no formará parte del próximo gobierno alemán. El lunes, había cesado en sus exigencias de mantenerse en el puesto de canciller, algo que permitirá el inicio de negociaciones para la formación de gobierno entre socialdemócratas y democristianos.

Pese a que renunció a estar presente en el próximo gabinete, el político del Partido Socialdemócrata (SPD) pretende participar en las negociaciones de coalición con la alianza democristiana CDU/CSU que comenzarán el próximo lunes y que concluirán previsiblemente el 12 de noviembre.

"Quiero apoyar las negociaciones verdaderamente con todas las fuerzas que tengo y esto no debe ser entendido ahora como una amenaza", afirmó Schröder, considerando que el principal objetivo del próximo gobierno será conseguir "la modernización de Alemania con seguridad social".

El canciller dijo que la coalición debe tener éxito y afirmó que entre sus elementos centrales se encontrarán la cogestión y la llamada autonomía tarifaria, en el marco de la cual patronal y sindicatos acuerdan conjuntamente los aumentos salariales para sectores de actividad enteros.

Schröder consideró que los electores dieron su apoyo al plan de reformas iniciado por su gobierno bajo el título "Agenda 2010" y en el que, según dijo, los cambios son acompañados siempre por un elemento de protección social. "Las personas no quieren el total desmantelamiento del Estado", señaló.

El político, en el poder desde 1998, ya había asegurado el lunes ante miembros de la comisión ejecutiva de su partido que no aceptará un puesto de ministro en el próximo gobierno. Sin embargo, en la noche del martes fue la primera vez que se pronunció al respecto ante el público general.

Antes de las elecciones, Schröder aseguró que se retiraría de no conseguir su reelección. A este respecto, hizo un juego de palabras y dijo que para él sus únicas opciones son "Victoria o Viktoria". Con Viktoria con k se refería a su hija rusa, adoptada el año pasado, e insinuó que de no ganar las elecciones se dedicaría a la vida familiar.