Las encuestas a pie de urna han dado la victoria al liberal Donald Tusk sobre el conservador Lech Kaczynski, en las elecciones presidenciales celebradas ayer en Polonia, pero será necesaria una segunda vuelta para confirmar esa elección. Tusk, de la Plataforma Cívica, con el respaldo estimado del 38,6 por ciento de los electores, le ha sacado una ventaja de 6,4 puntos al conservador Lech Kaczynski, del partido "Ley y Justicia", que obtuvo según la cadena de televisión pública TVP el 32,2 por ciento.

Los resultados oficiales se darán a conocer hoy, pero ya está claro que habrá una segunda vuelta, pues aunque los datos de la Comisión Electoral varíen, es improbable que las televisiones erraran en más de 20 puntos. Y según marca la ley, si ningún candidato supera el 50 por ciento, se celebrará una segunda vuelta.

La ventaja lograda por Tusk, aunque clara, no garantiza una segunda victoria, pues resulta imposible predecir el comportamiento de los polacos que ayer dieron su voto al populista Andrzej Lepper (13,2%)y al socialdemócrata Marek Borowski (10,1%).

A primera vista, todo parece indicar que serán precisamente los partidarios de Lepper y de Borowski quienes decidirán será el triunfador de la segunda vuelta, prevista para el 23 de octubre.

La participación

Como ya sucedió en las elecciones legislativas del pasado 25 de septiembre, la nota destacada de esta jornada electoral fue el bajo índice de participación, que rondó el 50,5 por ciento, la más baja de las cuatro citas presidenciales celebras en Polonia desde la caída del comunismo, en 1989.

"Resulta muy triste", declaró el presidente saliente de Polonia, Aleksander Kwasniewski, antes incluso de felicitar al liberal Tusk y al conservador Kaczynski, los únicos dos candidatos que pasarán a la segunda vuelta.

"Esta vez hemos tenido la participación de apenas la mitad de los ciudadanos con derecho al voto, mientras que hace cinco años la participación fue de un 61 por ciento", dijo Kwasniewski. "Por eso me pregunto qué ha sucedido para que más de 3 millones de polacos que votaron en 2000 esta vez prefiriesen quedarse en sus casas", añadió.