El Ejército estadounidense desplegado en Irak ha concluido la operación ´Puño de Hierro´ lanzada en amplias zonas del oeste del país y en la que han muerto 50 presuntos terroristas, anunció el mando militar en Bagdad.

Según una nota estadounidense publicada la madrugada de ayer, la operación, en la que han participado más de 1.000 marines y 4.000 soldados iraquíes, fue lanzada el pasado sábado con el objetivo de destruir las bases rebeldes en la localidad de Al Qaim, en las inmediaciones de la frontera siria.

Ochos militares estadounidenses murieron durante la ofensiva, cuatro cerca de Faluya, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, y otros tantos en Al Qaim, según la fuente.

Pero el mando militar norteamericano puntualizó que la otra operación lanzada en el oeste del país, ´Boca del Río´, que comenzó el pasado martes, "continúa" con la participación de "soldados estadounidenses e iraquíes".

"La operación ´Boca del Rio´ trata de acabar con la presencia de rebeldes armados en Hadiza, Haqlaniya, Baruana y otras zonas próximas al río Eufrates", añade la nota.

Las dos operaciones son las últimas de una larga serie de ofensivas militares lanzadas por el Ejército estadounidense desde la invasión de Irak y posterior caída del régimen de Sadam Husein, en abril de 2003. Responsables iraquíes y estadounidenses explicaron que las operaciones militares en el oeste del país fueron lanzadas para "preparar una atmósfera adecuada para el referéndum del 15 de octubre sobre la Constitución".