El Ejército de EEUU ha empezado a someter a los presos en huelga de hambre en la base de Guantánamo a una "alimentación forzada", que consiste en atarles a sus camas e introducirles tubos gástricos, según denunció ayer Clive Stafford, abogado de varios detenidos.

Stafford afirmó que 21 prisioneros en huelga de hambre en la base naval han sido trasladados al hospital y obligados a comer a través de lo que "Estados Unidos llama alimentación asistida".

Sin embargo, se trata de una práctica que en medicina sólo se utiliza en casos muy graves de enfermedad mental y siempre bajo un "estricto control", señaló Trevor Turner, psiquiatra y director clínico del hospital londinense de St. Bartholomew.

Ayer se cumplían 56 días del inicio de la huelga de hambre, secundada en estos momentos por 210 detenidos de la prisión de Guantánamo, según Stafford, representante legal de unos 40 reclusos.