Un gran jurado de Texas ha dado un nuevo golpe al prestigio del líder del legislador republicano Tom DeLay, al acusarlo de blanqueo de capitales y de conspirar para cometer ese delito, una semana después de que dimitiera como jefe del partido en la Cámara de Representantes. DeLay fue acusado la semana pasada de un primer cargo, de conspiración para delinquir.

Las acusaciones señalan que DeLay y dos de sus aliados políticos conspiraron para eludir una norma en el Estado de Texas que prohíbe las contribuciones empresariales a campañas políticas.

La última de ellas señaló que DeLay dirigió fondos de empresas al Comité Nacional Republicano en Washington, el cual los distribuyó luego a candidatos del partido en las elecciones de 2002 en Texas.

Según el gran jurado de Texas, la investigación de los fondos dirigidos ilegalmente por DeLay a su partido ascienden a la cifra de 190.000 dólares.