La Unión Europea y Turquía lograron un acuerdo para iniciar anoche mismo las históricas negociaciones de adhesión de Turquía a la Unión Europea, informaron fuentes comunitarias.

"Todos los textos sobre Turquía han sido aprobados por los Veinticinco", explicaron las fuentes, después de una sesión plenaria del Consejo en la que todos los ministros respaldaron el texto definitivo del marco de negociación.

Previamente, Turquía había dado ya su acuerdo al compromiso elaborado por la Presidencia de turno británica.

La negociaciones de adhesión, que Turquía lleva esperando 40 años y que son vistas con recelo por una mayoría de la población europea según las encuestas, tenían previsto comenzar anoche con una ceremonia para la que se esperó la llegada a Luxemburgo del ministro turco de Asuntos Exteriores, Abdulá Gul.

La delegación checa manifestó, no obstante, su malestar por la manera en que el presidente del Consejo, el ministro británico Jack Straw, condujo la negociación final, en bilaterales a tres bandas, con Austria, Chipre y Turquía, y sin informar hasta el final al resto de los europeos.

Acuerdo unánime

Finalmente, el acuerdo fue aprobado unánimemente, tras una complicada jornada diplomática en Luxemburgo y después de que Turquía comunicara que aceptaba el documento marco que regirá las inminentes negociaciones.

Straw trató de eliminar primero las objeciones que planteaba uno de los estados miembros, Austria.

El ministro británico llegó a hablar por teléfono con el canciller federal austríaco, Wolfgang Schüssel, y con el ministro turco Abdulá Gul, para tratar de hallar un punto de entendimiento entre ambos sobre la cuestión de los objetivos de la negociación. Viena renunció finalmente a incluir en el marco negociador la posibilidad de una "alternativa" a la adhesión plena, aunque forzó un mayor desarrollo del párrafo en el que se llama la atención sobre la capacidad de la UE para absorber a nuevos miembros.

Por su parte, Turquía aceptó que la meta de la adhesión se contemple como un "objetivo común", pero que las negociaciones tienen un carácter abierto y sin un final predeterminado.

La última reserva turca al compromiso se centró en la alusión a la necesidad de que Ankara vaya alineándose con las posiciones de la UE en política exterior y, especialmente, apoye las aspiraciones de pertenencia de sus estados miembros a las organizaciones internacionales.

En Turquía este párrafo es visto como una imposición de la UE de cara a una eventual solicitud de adhesión de Chipre a la OTAN, Alianza donde Turquía tiene derecho de veto.

Una vez obtenido el acuerdo de los Veinticinco, el ministro turco de Exteriores, Abdulá Gul, emprendió viaje desde Ankara hacia Luxemburgo para lanzar las negociaciones ayer mismo, tal como estaba previsto inicialmente.

"Un momento histórico"

"Hoy hemos llegado a un momento histórico. Negociaremos para ser miembros de pleno derecho", dijo Abdulá Gul a su llegada a Luxemburgo. Recordó que Turquía tiene "una larga historia" de relación con la UE en las que su objetivo siempre fue convertirse en un Estado "miembro de pleno derecho".

"Hemos cumplido con la decisión del Consejo de la UE de empezar las negociaciones el 3 de octubre", fecha que el ministro británico de Exteriores, Jack Straw, Straw calificó de "día histórico para Europa y la comunidad internacional".

Straw, que se mostró muy contento de poder anunciar el acuerdo en nombre de la presidencia británica de la UE, reveló que las últimas treinta horas de negociaciones habían sido "demoledoras", pero dijo que "el tiempo invertido ha merecido la pena".