La policía francesa detuvo ayer a cuatro personas en una nueva redada contra presuntos islamistas radicales, tras el procesamiento y encarcelamiento la semana pasada de cuatro sospechosos de preparar atentados en París.

"Es el seguimiento de la misma investigación, es la misma red", aseguró el ministro galo del Interior, Nicolas Sarkozy, en la emisora de radio RTL, minutos después de que se conociera la operación.

Los arrestos se produjeron en la zona de Montargis, al sur de la región parisiense, indicaron fuentes policiales.

Los agentes de la Dirección de la Vigilancia del Territorio (DST) tenían dos objetivos principales, dos franceses convertidos al Islam, de entre 25 y 30 años, que mantenían relaciones con Safé Bourada, el presunto cabecilla del grupo desarticulado el pasado lunes.

Bourada, de 35 años, fue procesado el pasado viernes junto a otros tres hombres por asociación de malhechores con fines terroristas y por financiación de terrorismo. Estos cuatro imputados formaban parte de las nueve personas detenidas en la región parisiense el pasado lunes a las afueras de París y en el noroeste de Francia. Posteriormente cinco de ellas fueron liberadas sin cargos.