El entierro de los cuatro muertos en los violentos tiroteos de la noche del domingo entre milicianos islámicos de Hamás y la policía del Gobierno palestino mantenía bajo gran tensión a la población de la franja de Gaza. Un oficial de la policía de la ANP y dos viandantes, entre estos una muchacha de 19 años, perdieron la vida ayer, domingo, en los más violentos incidentes en esta zona desde la retirada del Ejército israelí, hace tres semanas.

Ayer se reunió el Comité Superior de Supervisión en el que están representadas las trece facciones de la resistencia palestina, bajo la presidencia de Ibrahim Abú Naja, y llamó a los milicianos a "cesar la violencia y reanudar el diálogo". Los representantes de Al Fatahexhortaron a los del movimiento islámico Hamás a "respetar la autoridad del Gobierno", esto es a sus agentes de policía, y abstenerse de circular con su armamento.