El brazo de Al Qaeda en Irak afirmó ayer en un comunicado difundido en Internet, que secuestró a dos marines estadounidenses en una ciudad del oeste de este país, informó la televisión Al Yazira.

El comunicado, según la emisora, explica que los dos marines norteamericanos fueron secuestrados en la ciudad de Ramadi, y amenaza con ejecutarlos en 24 horas si el Ejército de EEUU no libera a las mujeres musulmanas en las prisiones de Irak.

El texto, que está firmado por el "responsable de la sección de información" del grupo terrorista, identificado como Abu Faisal, y cuya veracidad no ha sido confirmada, no explica cuándo empieza el plazo del ultimátum.

El mando militar estadounidense no ha comentado hasta el momento esta información.

El comunicado de Al Qaeda aparece mientras continúa la ofensiva militar norteamericana contra supuestos feudos de la insurgencia en el oeste de Irak, donde se ha informado de la muerte de al menos ocho presuntos rebeldes.

La campaña militar, en la que participan cerca de mil soldados, secundados por aviones de combate y artillería pesada, comenzó la noche del pasado viernes contra varias poblaciones en la frontera oeste de Irak.

El objetivo principal, según el mando militar norteamericano, es frenar la infiltración, a través de la frontera con Siria, de mercenarios árabes y musulmanes que se suman a los grupos insurgentes.

Además, se pretende pacificar esta región suní -considerada el bastión de la insurgencia- ante la celebración del referéndum sobre el borrador de la nueva Constitución iraquí, prevista para el próximo 15 de octubre.

Por otra parte, la milicia del ejército del Mahdi controlada por el líder chií Muqtada Sadr anunció ayer la liberación del hermano del ministro de Interior iraquí, Abd al Yabar Yebr Sulaz, que había sido secuestrado el pasado sábado por un grupo de desconocidos, anunció el portavoz del grupo chií.

"El ejército del Mahdi descubrió el lugar donde se encontraba Abd al-Yabar, rodeó la casa, la asaltó y liberó al hermano del ministro de Interior", dijo el jeque Abd al-Hadi al Darrayi, portavoz del líder chií.

Según al Darrani la casa estaba situada en el barrio de Medinat al-Sadr en el este de Bagdad.