La cumbre africana que se celebra en Ghana bajo el patrocinio del secretario general de la ONU, Kofi Annan, alcanzó ayer un acuerdo entre las partes enfrentadas en Costa de Marfil y decidió ampliar el de las fuerzas de paz para Sudán.

De su parte, los protagonistas de la crisis marfileña aceptaron un calendario para reactivar el proceso de reconciliación después de dos largas jornadas de difíciles negociaciones mantenidas en Acrra, la capital ghanesa, gracias a la mediación de Annan y de una docena de presidentes del continente.

En un acuerdo en 17 puntos, el presidente Laurent Gbagbo, el primer ministro Seydou Diarra y los dirigentes de los diez grupos políticos se comprometieron a aplicar de forma integral e incondicional los acuerdos de paz anteriores, los de Marcoussis (Francia) y de Accra II, para hacer posible la convocatoria de elecciones en octubre de 2005.

El acuerdo, también firmado por los mandatarios y jefes de delegación presentes, versa sobre todos los puntos litigiosos que retrasaron la aplicación de los acuerdos de Marcoussis, de enero de 2003.

Estos incluyen la delegación de más amplios poderes al primer ministro por parte de Gbagbo, el proceso de desarme de los combatientes y las reformas legislativas, especialmente sobre la elección de los candidatos a la presidencia de la república.

Poderes delegados

Gbagbo se ha comprometido a firmar lo antes posible un decreto para indicar los ámbitos de los poderes delegados al primer ministro Diarra, conforme a las disposiciones de los acuerdos de Marcoussis.

El gobierno de reconciliación reanudará sus trabajos la semana próxima con la participación de todos los partidos firmantes de los acuerdos de Marcoussis y de Accra II, en particular los del "Grupo de los 7", que desde marzo boicotean los trabajos del gabinete en protesta por la actitud de Gbagbo, a quien acusan de ser el principal problema.

El acuerdo no especifica si los tres ministros destituidos por Gbagbo, han sido reintegrados tal como exige el G-7. A ese respecto, el presidente de Ghana y de turno de la Comunidad Económica de los Estados de África del Oeste, John Kufuor, dijo que no sería ninguna sorpresa ver a los tres en el futuro gobierno.

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el dato

El pacto impone la desaparición de los grupos guerrilleros

Todos los grupos paramilitares y las milicias de Costa de Marfil deberán entregar sus armas y aceptar su desmovilización y reintegración, según el acuerdo que también anuncia una reestructuración de las fuerzas de defensa y de seguridad.

Asimismo, los firmantes de Accra III aceptaron cooperar con la comisión internacional de investigación sobre las violaciones de los derechos humanos en el país.