El secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, y el primer ministro iraquí, Iyad Alaui, examinaron ayer en Arabia Saudí la idea de desplegar una fuerza árabe e islámica para el mantenimiento de la paz en Irak.

Powell y Alaui, que coincidieron en la ciudad saudí de Yeda en el marco de sendas giras que realizan por la zona, estudiaron la idea con las principales autoridades saudíes, con las que se reunieron por separado en Riad.

"Discutimos la iniciativa saudí. Dimos la bienvenida a la idea de tener tropas musulmanas" como parte o separadas de las fuerzas de coalición, dijo Powell en una conferencia de prensa tras su reunión con Alaui.

El jefe de la diplomacia estadounidense instó a los países árabes e islámicos a que desempeñen un papel más activo en Irak, especialmente tras el traspaso del poder al Gobierno de Alaui, el pasado veintiocho de junio.

Por su parte, Alaui instó a los estados árabes e islámicos a que se unan para combatir el terrorismo, y advirtió que los vecinos de Irak pueden verse afectados por la inseguridad en ese país.

"Se trata de una guerra global. Son fuerzas del mal que actúan contra nosotros", dijo Alaui, cuyo país ha sufrido numerosos ataques terroristas desde el derrocamiento del régimen de Sadam. El último de estos ataques fue perpetrado el miércoles frente a una comisaría de Policía en la ciudad de Baquba, y costó la vida a 70 personas.

Amenazas de Al Zarqaui

En este sentido, el anuncio de ambos mandatarios recibió respuesta por parte de los insurgentes. Así, un grupo radical vinculado al terrorista jordano Abu Musab Al Zarqaui amenazó ayer con atacar a los países musulmanes si deciden enviar tropas al país, según un comunicado dado a conocer en una página web islamista.

Volviendo a la conferencia de Powell y Alaui, el primer ministro iraquí reiteró la oposición de Bagdad a la participación de tropas de los estados vecinos de Irak en una fuerza islámica para el mantenimiento de la paz en ese país.