La convención demócrata aclamó ayer al candidato demócrata a la presidencia de EEUU, John Kerry, para llegar a la Casa Blanca en la última jornada de la cita festiva de Boston. El aspirante insistió en su capacidad de proteger la seguridad del país y criticará la decisión del presidente George W. Bush de lanzar la guerra de Irak en el esperado discurso final que cerró el acto.

El partido filtró algunos fragmentos del discurso que Kerry pronunció ayer noche ante la Convención Nacional para aceptar formalmente la candidatura, y en el que lanzó un mensaje de optimismo y firmeza.

Así, Kerry insistió en la cuestión de la seguridad, ya que las encuestas indican de forma repetida que los votantes siguen considerando que Bush es más capaz que él para dirigir la guerra contra el terrorismo y es más firme en cuestiones de seguridad.

"Defendí este país cuando era joven y lo defenderé como presidente", afirmó el candidato, quien fue herido en varias ocasiones en la guerra de Vietnam, a la que fue voluntario y en la que logró varias condecoraciones.

"Nunca dudaré en usar la fuerza cuando se necesite. Cualquier ataque tendrá una respuesta rápida y segura", añadió.

En esta línea, el senador por Massachusetts recordó su compromiso de aumentar el volumen de las fuerzas armadas de EEUU y de recomponer las alianzas exteriores de Washington, maltrechas debido a la política unilateral de Bush, sobre todo en Irak.

Críticas hacía Irak

Según Kerry, esa reorientación de la política exterior para recuperar la fortaleza de las alianzas exteriores daría a EEUU más capacidad para continuar con éxito la guerra contra el terrorismo.

Sobre el conflicto en Irak, Kerry criticó la forma en que Bush y su gobierno lanzaron la guerra: "EEUU nunca va a la guerra porque queremos. Sólo vamos a la guerra porque tenemos que hacerlo".

En otra crítica a cómo el actual Gobierno usó los informes del espionaje para justificar la invasión de Irak, Kerry se comprometió a reformar los servicios de espionaje "para que la política sea guiada por los hechos y los hechos nunca sean distorsionados por la política". Pero Kerry también criticó a Bush por la gestión de la economía, al recalcar su argumento de que la clase media ha sufrido un grave empeoramiento a pesar de la rebaja de impuestos.