Los líderes del Partido Demócrata esperan que el discurso de aceptación a la candidatura de John Kerry se constituya en el punto de partida para el despegue de su candidato en la carrera presidencial contra el republicano George W. Bush.

Aunque Kerry va bastante igualado en las encuestas con el actual presidente y su rival en noviembre, George W. Bush, e incluso le lleva una ligera ventaja, un nuevo sondeo de The Washington Post y la cadena ABC muestra que el 54 por ciento de los estadounidenses sigue sin saber con claridad cómo se posiciona Kerry en asuntos clave para el país.

Pero los demócratas esperan que las estadísticas cambien después del discurso de aceptación de la candidatura por parte de Kerry, cuando los globos rojos, blancos y azules caigan desde el techo del Fleet Centre durante el final de la convención demócrata.

"Ese es el verdadero punto de partida", dijo el senador demócrata de Rhode Island Jack Reed en una entrevista.

Desde que dejara atrás a un gran número de rivales demócratas en los comicios internos de comienzos de año, Kerry ha ofrecido una complicada explicación sobre su postura en torno al tema central de la campaña, Irak.

Votó a favor de autorizar el uso de la fuerza militar, pero desde entonces ha criticado a Bush por ir a la guerra sin contar con una verdadera coalición internacional y por ignorar las opiniones de aliados clave de Estados Unidos. Además, votó a favor del paquete de ayudas por 87.000 millones de dólares presentado por los demócratas, pero en contra de la versión republicana del plan.

Esta actitud ha ayudado al campo de Bush para describir al senador de Massachusetts como una "veleta".

Y ahora que la campaña electoral se pone a toda marcha en vista de la proximidad de los comicios, el 2 de noviembre, crece la presión sobre Kerry para que explique mejor su postura sobre la guerra y presente una estrategia para acabar con el conflicto que comenzó en marzo de 2003.

"Cuanto más rápido lo haga, mejor para él", dijo la representante Maxine Waters, de California.

Waters atribuye la incertidumbre de la opinión pública estadounidense sobre la postura de Kerry a la efectiva campaña que han venido haciendo los republicanos, quienes han atacado a su rival con una serie de anuncios televisivos negativos.

"El oponente ha hecho un buen trabajo para hacerle parecer como una veleta", explicó Waters en una entrevista.