La denominada "crisis de los secuestros" avanzó ayer en su trágico discurrir con la captura de cinco camioneros y las reacciones a la ejecución el miércoles de los dos rehenes paquistaníes retenidos desde hace una semana.

La cadena de televisión por satélite qatarí "Al-Yazira" fue una vez más el vehículo elegido por los insurgentes para anunciar su macabra extorsión, cuyo objetivo es dañar las vías de suministro de los soldados de la Coalición y desprestigiar al nuevo Gobierno Interino iraquí.

En este sentido, el grupo radical islámico Tawhid wa Yihad (Monoteísmo y Guerra Santa), al que se vincula con el islamista radical sunita Abu Musab Al Zarqaui, anunció en una cinta de vídeo la captura de un conductor de nacionalidad somalí, empleado por una compañía de capital kuwaití.

Transportitas egipcios

Los terroristas advirtieron que decapitarán al chófer, identificado como Ali Ahmed Musa, en un plazo de 48 horas si la referida empresa kuwaití de transporte no cesa sus actividades en Irak.

Otro grupo radical iraquí autodenominado Brigada de la Muerte de la Resistencia Iraquí anunció ayer en un nuevo vídeo que ha secuestrado a cuatro trabajadores en Irak. La organización indicó que tomó como rehenes a los cuatro jordanos con el objetivo de "presionar a la compañía para la que trabajan a que cese su colaboración con las tropas estadounidenses".

Otro grupo, Al Rayat Al Sud (Banderas Negras) volvió a repetir ayer también sus amenazas de ejecutar a siete rehenes que mantiene en su poder en otro vídeo emitido ayer. "Hemos decidido, tras considerar que estos son combatientes que ayudaron al infiel ocupante en el abastecimiento de suministros, degollar a uno de ellos este viernes a las 19:00 (00:00 hora española) si no se responde a nuestras exigencias", advirtió uno de los secuestradores.

Además, reprochó al Gobierno egipcio haber "removido cielo y tierra para liberar al diplomático responsable de los servicios secretos de su embajada en Bagdad" y no haber actuado de igual forma en el caso del camionero.