La Convención Demócrata inició ayer su recta final de cara al gran final de hoy y el papel de gran estrella del día correspondió al candidato a la vicepresidencia de EEUU, John Edwards, quien afronta una prueba de fuego.

La Convención vivió otro día intenso y completo, con las intervenciones de Bill Richardson, gobernador de Nuevo México y una de las grandes figuras hispanas de EEUU, o del senador Bob Graham, con el que el Partido Demócrata juega una baza para tratar de ganar en las elecciones de noviembre próximo en el estado de Florida.

Pero el plato fuerte correspondía al discurso de John Edwards, quien afronta uno de los momentos clave de su vida política, ya que la intervención puede ser fundamental para definir su viabilidad como candidato.

Edwards, senador por Carolina del Norte, tendrá que emplearse a fondo en su intervención para poder llegar a las decenas de millones de estadounidenses que aún no le conocen lo suficiente y convencerles de que este hombre, casi un recién llegado a la política, es capaz de asumir las más altas responsabilidades.

Sube la temperatura política

Con la presencia de Edwards, un orador avezado que afiló sus dotes oratorias como abogado en juicios contra grandes empresas, la convención irá ganando progresivamente en temperatura política para desembocar en la jornada de hoy, donde se oficializará la candidatura de John Kerry.

Además de Edwards, estaban también previstas las intervenciones de su esposa Elizabeth y su hija Cate, para ayudar aún más a presentarle en sociedad y definir su personalidad y su carácter ante los votantes. Entre los demás oradores destaca Richardson, con el que los demócratas intenta consolidar su llamamiento a la comunidad hispana -que es la minoría más importante del país- tras la intervención el pasado lunes del congresista Bob Menéndez.