La secretaria de Política Internacional del PSOE, Trinidad Jiménez, aseguró ayer que el Gobierno "jamás" hubiera aceptado un "chantaje" terrorista y recalcó que la decisión de retirar las tropas de Irak partió de la "firme convicción" de que se trataba de una guerra "injusta e ilegal". Jiménez se refirió así, en un comunicado, a las "inaceptables" declaraciones del ministro de Exteriores australiano, Alexandre Downer, quien afirmó que su Gobierno no retirará las tropas de Irak pese a la última amenaza contra el país, y dijo que el repliegue militar de Filipinas y España de la nación árabe "ha animado a los terroristas a continuar con los ultimatos".

La dirigente socialista recalcó que la retirada de las tropas de Irak "parte de una promesa electoral" y de la "firme convicción de que se trataba desde un principio de una guerra injusta e ilegal", y añadió que fue el 14 de marzo cuando "el pueblo español decidió, en las urnas, la retirada de nuestros soldados". Por esa razón, Jiménez reiteró que el Ejecutivo español no hubiera aceptado ni el "chantaje" ni las "amenazas" de un grupo terrorista, y recordó que en España "llevamos años luchando contra el terror y hemos perdido a tantos ciudadanos en dicho proceso".