Más de 5.000 policías sudaneses han sido desplegados en la convulsa región de Darfur, en el oeste de Sudán, y más de 90.000 refugiados han regresado a sus casas, según se afirma en un informe hecho público ayer por el Ministerio de Información del país africano.

El informe, que ha sido difundido por la agencia sudanesa de noticias, señala que 17 personas, miembros de las milicias árabes vinculadas al gobierno y de los rebeldes de las tribus negras, han sido juzgadas y sentenciadas. Además, se informa de la detención de un centener de personas.

Se señala además que el Gobierno ha facilitado el envío de 46.000 toneladas de comida y ayuda médica valorada en 10 millones de dólares. "La ayuda se sigue enviando, pero las milicias rebeldes obstruyen el paso de la caravana de camiones", señala en el documento oficial.

Asismo, se insiste en la voluntad de las autoridades gubernamentales en regresar a la mesa de negociaciones para poner fin al conflicto de Darfur y acusa del colapso de las conversaciones que se llevaron a cabo hace unos días en Adis Abeba a la presión ejercida sobre los negociadores rebeldes por parte de Estados Unidos y Gran Bretaña.