Al menos ochos personas, entre ellas varios niños, murieron ayer y una decena resultaron heridas al explotar un artefacto en una plaza en el norte de Bagdad, informaron fuentes policiales.

La explosión se produjo junto a una furgoneta de transporte público, a escasos metros de una patrulla del Ejército estadounidense, añadieron.

Las fuentes no revelaron si se trató de un nuevo atentado con coche-bomba, y se limitaron a indicar que el incidente está bajo investigación.

La zona quedó acordonada poco después de que las ambulancias levantaran los cadáveres y evacuaran a los heridos.

Los coches-bomba se han convertido en las últimas semanas en la nueva pesadilla de la población iraquí, ya que en sólo siete día han segado la vida de casi una treintena de personas en diferentes partes del país iraquí.

También ayer al menos dos soldados estadounidenses murieron y uno resultó herido al estallar una bomba de fabricación casera al paso de su convoy en la conflictiva ciudad de Samarra, unos 120 kilómetros al norte de Bagdad, informó un portavoz militar.

El artefacto deflagró cuando los soldados patrullaban en una zona agrícola cercana a esta ciudad histórica de mayoría sunita, explicó la fuente. Con su muerte se eleva a 902 la cifra de militares de EEUU que han perdido la vida en Irak desde que en marzo de 2003 comenzó la guerra y posterior ocupación de este país.

Bombardeo en Faluya

Una mujer y tres niños de corta edad resultaron heridos ayer en un ataque lanzado por EEUU contra supuestas "posiciones terroristas" en la localidad de Faluya, el segundo en los últimos cinco días.

"Su condición es estable y su vida no corre peligro", dijo uno de los médicos del Hospital General de la ciudad.

El mando militar estadounidenses confirmó que unidades de combate lanzaron "un ataque de precisión" contra un presunto refugio de terroristas en un barrio de Yubail, al suroeste de la ciudad, pero no detalló si causó víctimas.

En un comunicado, se limitó a explicar que se lanzaron varios proyectiles contra un inmueble, en cuyo patio se creía que se juntaban unos diez o doce hombres armados vinculados la islamista radical Abu Musab al Zarqawi, al que se considera la principal amenaza terrorista en Irak.

Unos de los proyectiles dejó un enorme agujero en el citado patio de tierra de la casa, donde quedaron dispersos varios colchones y sábanas.

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el dato

Al Sadr condena la decapitación de rehenes

El líder radical chiita Muqtada al Sadr recordó ayer que su empeño aún es ver un Irak libre de tropas extranjeras, y calificó de error contrario a la religión el asesinato del traductor surcoreano decapitado días atrás por sus secuestradores. "Sufrimos y seguiremos sufriendo mientras nuestro país permanezca ocupado. Queremos que nuestro país quede libre de la ocupación. Estamos dispuestos a ofrecer nuestra sangre y a sacrificarnos por el país", dijo Al Sadr durante su tradicional sermón del viernes en la mezquita de Kufa.

Al Sadr hizo estallar el pasado mes de abril una insurrección en el centro y sur de Irak, en la que sus milicianos del "Ejercito de Al-Mahdi" se enfrentaron con soldados estadounidenses que asediaron al joven religioso y a sus simpatizantes cerca de un mes en Nayaf y Kerbala. En los últimas semanas ha dado muestras de que nunca aceptará la ocupación, pero también indicios de que podía ejercer su oposición integrado en el proceso político. El clérigo también criticó la decapitación del ciudadano surcoreano Kim Sun-il, asesinado el pasado junio después de que el Gobierno de su país se negara a retirar las tropas que tiene desplegadas en Irak.