El Gobierno británico anunció hoy fuertes recortes de las Fuerzas Armadas para adaptarlas a los nuevos tiempos, que incluyen la reducción de miles de soldados, 10.000 empleos civiles y cuatro batallones de infantería. Se trata del mayor recorte en las FFAA en una generación, que se aplicará de forma progresiva hasta el 2008, aunque el primer ministro, Tony Blair, avisó de que no afectará a las tropas de primera línea.

El plan fue anunciado ayer ante la Cámara de los Comunes por el ministro de Defensa, Geoff Hoon, quien afirmó que "las amenazas para los intereses del Reino Unido son ahora más complejas de las que se derivaban de la desintegración de la Unión Soviética" y es preciso adaptar el Ejército a las necesidades tecnológicas del siglo XXI.

El personal de la Fuerza Aérea británica (RAF) será reducido en 7.500 plazas, hasta los 41.000, y se recortarán 1.500 empleos de la Armada en el 2008, hasta los 36.000, al tiempo que desaparecerán unos 10.000 puestos de trabajo ocupados por civiles.

Cuatro batallones de infantería, tres en Inglaterra y uno en Escocia, serán también eliminados, y a finales de 2006 se cerrará la base de la RAF de Coltishall en Norfolk (sur de Inglaterra).

Además, hacia el fin de 2005 se retirarán de servicio tres destructores de la Armada del tipo 42, los "Cardiff", "Newcastle" y "Glasgow", y, en marzo de 2006, tres fragatas del tipo 23, las "Norfolk", "Marlborough" y "Grafton".

Varios escuadrones de la RAF con base en Coltishall serán también desmantelados, el último de ellos en el 2007.

El anuncio de estos fuertes recortes en las Fuerzas Armadas británicas, que afectan especialmente a la Armada y la RAF, se produce como consecuencia de los cambios en la estrategia militar derivados del fin de la Guerra Fría, afirmó el ministro de Defensa.