El Partido Laborista del primer ministro, Tony Blair, sufrió ayer un importante revés al perder uno de sus bastiones electorales, la circunscripción de Leicester South, y apenas mantener la de Birmingham en las elecciones parciales celebradas el jueves.

El Partido Liberal Demócrata, hasta ahora la tercera fuerza en el distrito de Leicester South (centro de Inglaterra), se impuso con un espectacular aumento de sus votos del 21 por ciento, mientras que el Partido Laborista perdió su mayoría, que era de 13.000 votos.

El candidato liberal demócrata, Parmijt Singh Gill, se convierte en el primer diputado de ese partido de una minoría étnica y, en su discurso, destacó que Leicester, una ciudad con un 42 por ciento de población procedente de minorías, se ha manifestado en contra de la guerra en Irak.

"Esto supone un nuevo reto para el Gobierno", comentó el ministro de Sanidad, John Reid, sobre la derrota de su formación.

En Birmingham Hodge Hill, otra urbe del centro de Inglaterra, el Laborismo apenas pudo retener el escaño que viene ganando desde 1950 y pasó de una mayoría de 11.000 votos a sólo 460 en favor del Partido Liberal Demócrata, que volvió a capitalizar el voto anti-guerra.

El candidato laborista, Liam Byrne, evitó valorar la pérdida de un 27 por ciento de los votos y señaló que las elecciones han sido "un desastre" para los conservadores, que en los dos distritos han acabado en tercer lugar.

Los resultados de estas elecciones parciales, conocidos ayer, demuestran una notable subida del partido de izquierdas y anti-guerra Respect, que lidera George Gallaway, que fue expulsado del Partido Laborista por su abierta oposición a la guerra en Irak.

Estas elecciones se interpretan como un duro revés electoral para el partido en el poder, que ve como la guerra le puede pasar factura.